¿Por qué las ofertas de trabajo son tan exigentes?
¡Hola! Me alegra informarte que el día de hoy he publicado en "El Camino de Java, Volumen 2", una nueva sección que titulé "Programación OOP, la parte filosófica", en donde hablo brevemente de temas medulares sobre programación orientada a objetos. ¿Por qué volver al tema de OOP a estas alturas del curso?. Porque una cosa es aprender la sintaxis de OOP, y otra muy diferente es asimilarla, para ello necesitas haber experimentado lo suficiente como para darte cuenta que sabes OOP pero no sabes OOP. Esta es la sección del por qué de las cosas.
El curso está a punto de terminar, y como una forma de agradecimiento a los que creyeron en el proyecto, todos los que se inscriban hasta el día en que publique mi última clase, recibirán un regalo especial de agradecimiento.
Recordarás que hace algunas semanas, en el mensaje titulado "La brecha entre reclutadores y candidatos", hablamos acerca de lo que un reclutador busca en los candidatos y como muchas veces los requerimientos llegan a ser excesivos, lo que no te conté es ¿De dónde vienen tantas exigencias? Ponte cómodo porque ahora te vas a enterar:
Un buen día, la empresa se da cuenta que necesita más programadores, la gerencia lo comenta con los directores y es aprobado. El siguiente paso es: ¿Qué perfil necesitas? De entrada, es un hecho que ni el gerente mucho menos los directores tienen la mas remota idea de lo que se necesita: ¡Pues un programador! ¡Así de simple!, Pero esta profesión no es como decir "Compra un kilo de huevo". La única manera es preguntarle a alguien que sepa, así que acuden al programador "Senior", y le preguntan: ¿Qué perfil se necesita para ser un programador?
Entonces imagínate lo que pasa cuando al programador Sr. le pides que te defina el perfil para contratar más programadores: Es como si a la cantante del club nocturno le piden que se ponga a buscar a otra cantante para amenizar el club, obviamente va a sentir que la están reemplazando, así que lo primero que piensa es: "Uuuuy, este trabajo ¡no lo hace cualquiera!, se necesita mucha inteligencia, valor, amabilidad", y se suelta con una larga lista de cualidades que en realidad son más un auto-marketing que una ayuda. ¿Y qué conocimiento necesitará este nuevo programador? "Uuuuuy, pues este es un sistema ¡muuuy complejo!, no cualquiera tiene todo el conocimiento que requerimos los que hemos estado trabajando en el por años...", y entonces se suelta con una larga lista de requerimientos: Que sea experto en bases de datos, que sea experto en diseño, ahh! y que de paso conozca topología de redes porque el otro día se desconectó un cable y yo tuve que arreglarlo, que tenga conocimientos de administración de sistemas avanzados, granjas de servidores, porque me gustaría que cambiáramos esa PC viejita que usamos de servidor en todo un sitio con servidores distribuidos, ah! y para ello tendrá que conocer de Linux, Unix, FreeBSD, digo, por si acaso.
Entonces el responsable de recursos humanos, obviamente le estás hablando en otro idioma, así que se limita a encogerse de hombros, toma la larga lista de requerimientos y le da formato, hacen la oferta y la publican: ¿El resultado? pues que no existe ser humano en el planeta que cumpla los requerimientos.
Pero como dice el dicho: "En el pecado llevó la penitencia", porque entonces sucede que el gerente es promovido de puesto, y lo primero que le dicen es: Antes de cambiar a tu nueva posición, tienes la tarea de buscar a un gerente que te reemplace. Entonces se pone a pensar: "Qué haré, qué haré, y piensa en el programador Sr: ¡Ahh! Pues el programador Sr., él conoce todo y resuelve todos los problemas, mmmh, pero si lo cambio de posición, ¿Quién va a reemplazar su trabajo? ya estuvimos buscando por todas partes, entrevistamos candidatos y no encontramos a nadie que cubriera el perfil, bueno, mejor que ahí se quede y voy a contratar a un gerente externo, total, lo que un gerente necesita son habilidades administrativas, no técnicas. Entonces llega el nuevo gerente, y el programador Sr. se desmorona: "¡Pero cómo!, yo me he desvivido por esta empresa, trabajo 12 horas al día, y cuando hay una oportunidad de crecimiento, ¡Se la dan a un desconocido que ni siquiera conoce cómo funciona el negocio!" Jajaja, esta situación es tan común, que debería tener un nombre, como "¿Resentimiento por ignorancia?".
Así que, cuando llegue el día en que se acerquen a ti y te pidan que les ayudes a definir el perfil para los nuevos candidatos, ¿Qué les vas a responder?.
¡Hasta la próxima!
Raúl Cosío