La historia de mi primer contacto con Linux
¡Hola! En esta ocasión te quiero informar que, continuando con el tema de control de versiones, acabo de publicar en "El Camino de Java, Volumen 2", las lecciones sobre cómo usar Git, que es quizá el sistema de control de versiones más popular en Internet.
Git fue creado con el objetivo de contar con un sistema de control de versiones para soportar el desarrollo del sistema operativo Linux, y eso me recuerda a la primera vez que tuve contacto con este sistema operativo, te voy a contar la historia.
En ese entonces era un sistema operativo que comenzaba a tener popularidad pero aún no era tan famoso como ahora. Recuerdo que en aquel tiempo trabajaba en una compañía muy pequeña, y tener un buzón de correo electrónico no era tan fácil como hoy día. Lo que se hizo fue instalar un servidor de correo electrónico de Microsoft, ya ni siquiera me acuerdo cómo se llamaba, pero lo que sí recuerdo es que no pasó mucho tiempo después que se puso en línea, cuando la red se comenzó a volver muy lenta, los correos no llegaban y al administrador de la red le llegaban aviso de que nuestra dirección de Internet había sido listada en la "lista negra". Resulta que en algún momento, algún hacker se metió al servidor de correo y lo estaba usando para enviar miles y miles de correos basura, así que lo arreglaron nuevamente pero más tardaron en repararlo que el hacker en volver a meterse.
Preocupados por esta situación, alguien levantó la mano y dijo: "¡Instalemos Linux!, es un sistema operativo super estable, nunca falla y además ¡es gratis!", no pues que buena idea, entonces se tomó la decisión y jajaja, lo mejor que me pudo haber pasado es que nunca estuve involucrado, porque dicen que quien instaló el servidor, además de que se tardó días, la sufrió como nunca porque yo no sé qué tan fácil será hoy día instalar un servidor de correo en Linux, pero en aquel entonces todo se tenía que hacer editando archivos de configuración bastante complicados y esta persona no tenía experiencia.
Total que bien que mal, el servidor quedó instalado y todos estábamos contentos, ¡al fin un servidor estable y seguro!, pero no pasó mucho tiempo cuando salió la siguiente versión de Linux, y después de los intentos de hackeo, pues obviamente que teníamos que instalar lo último, así que el administrador se dio a la tarea de actualizarlo, pasaron otra vez días y el correo no funcionaba, bueno pues resulta que lo que sucedió fue que después de instalar la nueva versión de Linux, todo se desbarató por dentro y había que re-instalar, pero al hacerlo salían cientos de problemas porque lo que funcionaba antes, ahora ya no era compatible. El problema se hizo tan grande, que eventualmente dijeron: "Esto no se puede, tenemos que contratar a un experto en Linux para que nos ayude", y entonces lo contactaron, llegó y rápidamente solucionó todo, pero aquí fue donde aprendí mi primera lección de Linux: Es un sistema operativo muy estable y confiable, ¡siempre y cuando no le muevas a nada! jajaja, porque en cuando le cambias algo, olvídate, pero como mantener ese servidor iba a ser algo crítico, entonces se le ofreció al experto en Linux que nos ayudara regularmente por una tarifa, y cuando dijo lo que cobraba mensualmente, pues los dueños se fueron de espaldas y fue cuando entendí el modelo de negocio de Linux: Todo es gratis, y si deseas adoptarlo tienes dos opciones, la primera es dejar todo lo que haces en tu negocio para dedicarte de tiempo completo a aprender Linux, o puedes dejar ese trabajo a un experto por unos montos impagables jajaja. Acto seguido: formatearon ese servidor y volvieron a instalar el de Microsoft, y la lógica de esta decisión fue que, si se descompone, pues apagas y prendes la máquina; y si lo vuelven a hackear, pues entonces lo vuelves a instalar. Una estrategia más barata que instalar un sistema operativo "gratis".
¡Hasta la próxima!
Raúl Cosío